Archivo diario: 30 de mayo de 2012

Asociaciones de Mujeres y Empresa

Asociaciones de Mujeres y Empresa… abriendo la caja de los truenos.

Al parecer, en algunas reuniones de mujeres emprendedoras/empresarias/dirigentes/etc,  siguen debatiendo el “papel de la mujer en la empresa”.

No deja de sorprenderme este tipo de actitudes porque suena, en su propio detrimento, a que no acabaran de saber cual es su papel. 

No me imagino, a estas alturas del siglo XXI, charlas, seminarios, ponencias, congresos sobre “El papel del hombre en la empresa”. Y he dicho que “suena”, no que no sepan cual es su papel. A veces hemos de recordar que  “lo que parece” también cuenta.

Una visión femenina algo manida

En algunas de esas reuniones, hablan en muchos casos de valores como  creatividad,  sensibilidad femenina, capacidad para hacer varias cosas a la vez, se atreven incluso en ocasiones   a proclamar una “superioridad manifiesta” sobre los hombres.

Parecen plantearlo como una batalla, “la vieja y manida batalla de los sexos” y de nuevo me retrotraen a hace muchos años.  

Ahh y he dicho “una visión”, hay otras igual de validas que no piensan esto y son igual de femeninas.

Cotos cerrados

Parte de esa batalla se juega en cotos cerrados,  Asociaciones de Empresarias, Confederaciones de Mujeres Autónomas, Grupos de emprendedoras,  etc.  En las que no se permite  que los hombres accedan como socio. También las hay en las que los hombres pueden pertenecer pero no disfrutar de los mismos derechos de las mujeres.

Os habéis imaginado la que se montaría si se creara una sola asociación de Hombres Empresarios/Emprendedores/dirigentes/etc en la que a las mujeres les estuviera vedado el acceso o parte de sus derechos?

La de denuncias, comentarios en blogs, artículos de prensa  y la de gente que se rasgaría las vestiduras  si se diera algo así?

Si, ya sé que las “feminazis “( termino que utiliza Pérez Reverte para referirse a cierto tipo de feminista recalcitrante y pesada, que lo es  incluso para otras mujeres mas moderadas) dirán eso de que “Los hombres llevan ventaja” , “hay un deuda histórica y ahora les toca pagar a los hombres”, etc.

Más de lo mismo

Hay muchos hombres que tienen claro que el sexo no es condicionante a la hora de llevar a cabo un proyecto, también hay muchas mujeres que deciden crear equipos “solo femeninos” como una especie de “venganza ancestral”, saltándose de paso las leyes de igualdad que usan muchas veces como “ariete moral”.

Y así, una a una, se van repitiendo, pero cambiadas de genero, todas esas actitudes que llevan décadas denunciando como negativas.  Como si ello llevara a algún lado o tuviera alguna ventaja empresarial.

He visto como se reivindica, más de una vez,  situaciones como que la “paridad” debería consistir en poder quedarse hasta muy tarde en la oficina, como hacen muchos hombres.

¿No se les ha ocurrido pensar que a lo mejor el modelo correcto es que, hombres y mujeres estén antes en casa para dedicarse a lo que les de la gana?

No va de eso lo de conciliar vida familiar y vida laboral?

He visto también mujeres que critican a las que, ejerciendo su libertad, deciden cuidar de sus hijos en casa, dejando de trabajar, como si esto no fuera motivo de “crecimiento o realización personal”.  Lo hacen además de forma mas vehemente que muchos hombres, como sintiéndose traicionadas por estas actitudes.

Un momento para la colaboración

Es verdad que, gracias a la discriminación positiva, las mujeres tienen algunas ventajas a la hora de acceder a subvenciones de diverso tipo, pero no creo que esto justifique supuestas “visiones únicamente femeninas” de la manera de gestionar.

Si las mujeres, enarbolando una falsa bandera de la igualdad, lo que al final promulgan es el sectarismo y la discriminación por razón de sexo a la hora de asociarse, no solo estarán haciéndolo igual de mal que se hacia en el pasado por algunos hombres, sino que además están perdiendo oportunidades de negocio.

Este momento es de aunar esfuerzos y colaborar en proyectos, de compartir ideas con personas en situación similar a la nuestra. Por lo tanto no es el sexo el condicionante sino la actividad empresarial o emprendedora lo que marca la diferencia.

No creo que en esencia, los problemas empresariales de las mujeres difieran mucho de los de los hombres, además, asociaciones mas fuertes, con mas socios,  pueden generar mas sinergias, mas proyectos colaborativos, mas integración entre compañías complementarias.

No esta llegando ya el momento de aprender que quizá no somos tan distintos y toca alejarse de este tipo de actitudes?

Una reflexión de Luis García-Rosales y de Lossada

Disclaimer: En mi carrera profesional, desde 1986, he trabajado en todo tipo de proyectos en los que mujeres y hombres ocupábamos roles similares con retribuciones y condiciones similares. En la actualidad, en mi propio proyecto, se fomenta el teletrabajo y la orientación a resultados y a proyecto. No existen horarios y tampoco obligación de ir a la oficina. Espero pues que se entienda que no hablo por hablar, creo realmente en estas políticas que son buenas para todos.